Comedia
con pelos y señales
Primer
acto
¡El zorro ha muerto, viva la zorra!,
gritan los animales de la selva y de la costa norte, pero no los de la pastoril
sierra sur. El gallinero ya tiene un gallo que no es un chancho ni un panetón,
sino la hija del zorro. Los perros que a raya la tenían, están ya con los
dientes mellados. Hildeguau y Gorriguau, mastines vigilantes de la democracia,
todavía ladran, pero ya no muerden. Otros perros se le enfrentaron, pero a
todos los venció. El caso del pastor chiribaya, de la raza típica y ancestral
de Moquegua, es aleccionador: perro que muerde a la zorra, aunque sea en la
cola, termina en el camal. Luego, Kuchinguau, que sigue metido en su cuchitril
VIP. Y, por último, Castiguau, el chusquito, que está en el rincón quita calzón
con su cucurucho de burro.
La zorra aprendió del padre la técnica del
túnel para socavar la democracia. De Chavín de Huántar a palacio de gobierno
hay 20 años de paciente trabajo subterráneo. Con hocico y garras, sin olvidar
la ayuda de Rospulgoso, la zorra ha hecho un agujero de gusano que conecta el
congreso de las ratas con el palacio de los fantasmas. El último perro que se
interpone en su camino al trono es un tal Roberguau, de cucurucho prestado y jauría
famélica.
Quizá la corona haga a la zorra
responsable de sus latrocinios, y quizá también logre unir a la oposición de
los perros hambrientos del congreso, cebados en el poder.
Si en su momento los animales de la ciudad
y del campo no hubiesen elegido a Caballo Loco, hoy quizá ya se verían libres
de la Zorra Loca, que quizá gane por galopada.
Segundo
acto
Domingo siete, junio, 2026.
Segunda vuelta.
¡Guau, qué miedo! ¿Qué cuco ganará? Cara o
sello. ¿Caco o caca? Porque no es, como dice Hideguauguau (trece veces guau),
que es la misma chola con diferente calzón; evidentemente, la contienda es otra
cosa, algo impensable, la china sin calzón y el cholo con calzoncillo prestado.
Se habrán dado cuenta, la china ha cambiado para esta campaña, se ha puesto más
suave, casi modosita, se exhibe receptiva, abierta a los demás, los escucha
(con indisimulado aburrimiento), diferente a como se mostraba antes, agresiva,
peleadora, machita. El doctor Max Fernández, conocedor del alma nacional, diría
que esa era su faceta de chica fálica, cosa que ella suponía que esperaba la hinchada
machista; pero que, por el contrario, inspiraba terror entre los conejos
blancos y nulos. Ahora, en cambio, es toda amor, sonrisas, dulzura de madre, fervor
de hija, paciencia de hermana, conejita de peluche. Pero, no debemos olvidar
que es hija del gran chingón. Volcán de pasiones, el viejo Fuji. Y a la China,
que no es vieja, algo de eso le queda. Así que, mal grado la apuesta de
feminidad impostada, se alza la yuca amenazante de la dictadura caquista (por
Caco, el dios ladrón de la mitología griega). Porque lo que hereda del padre no
es solo el apellido sino también el falo amarillo, que intenta clavar vicariamente
en este cuarto intento. No solo el falo, también los dos huevos naranjas, sus
vicepresidentes, fieles compañones, si los hay. Cuidado con Rospulgoso, el
eterno segundón.
Tercer
acto
2031
La hora de los huevos
Miki, presidente.
Rospulgoso, vicepresidente
Alberto, presente.
Keiko,
wiñaypaq llacta masi cuna.
SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL EN PERÚ
FABULA CON IA
Había una vez, en el corazón de
los Andes, un reino llamado Vallesol, donde los habitantes estaban
cansados de las tormentas. Cada cinco años, los animales debían elegir a un
Gran Guía para dirigir el bosque, pero la desconfianza era tan grande que el
aire siempre se sentía pesado antes de la votación.
En la primera
vuelta, aparecieron decenas de candidatos: loros parlanchines, zorros astutos,
cuyes trabajadores y hasta una serpiente que prometía no morder. Al final, el
polvo se asentó y solo quedaron dos para la Gran Decisión Final.
Los Protagonistas
- El Cóndor de las Alturas: Prometía un cambio radical. Decía que el
bosque debía ser refundado desde las nubes, aunque muchos temían que su
sombra fuera demasiado oscura y que, al volar tan alto, olvidara a los que
caminaban por el suelo.
- La Vizcacha de la Cantera: Heredera de un antiguo linaje que ya había
gobernado. Prometía orden y comida segura, pero muchos recordaban las
grietas que su familia había dejado en las rocas y temían que solo buscara
llenar su propia madriguera.
Durante semanas, el
bosque se dividió. No se hablaba de cómo mejorar el río o cuidar los árboles;
solo se hablaba de miedos.
"Si votas por
el Cóndor, nos convertiremos en un desierto de cenizas", gritaban unos.
"Si votas por la Vizcacha, viviremos en una jaula de oro pero sin
libertad", respondían otros.
Los animales
dejaron de compartir sus frutos. Los colibríes no visitaban las flores de los
partidarios de la Vizcacha, y los pumas evitaban a los amigos del Cóndor. El
bosque, en lugar de unirse para elegir un futuro, se partió por la mitad como un
tronco golpeado por un rayo.
El Día del Voto
Llegó el domingo de
la elección. Los animales hicieron largas colas bajo el sol. Muchos votaron con
la pata temblando, no porque amaran a su candidato, sino porque temían más
al otro. Al cerrar las urnas, la diferencia fue de apenas un par de plumas
y tres granos de maíz.
Ganó uno de ellos.
Pero al día siguiente, no hubo fiesta.
El ganador se dio
cuenta de que la mitad del bosque lo miraba con recelo, y el perdedor se dedicó
a decir que el conteo de las hormigas había sido falso. Mientras los líderes
peleaban por quién tenía la corona más brillante, el invierno llegó y los ríos
empezaron a secarse.
La Moraleja
Un viejo Guanaco,
que había visto pasar muchas lunas, se paró en la cima de un cerro y dijo:
— "En Vallesol
siempre cometemos el mismo error. Creemos que el problema es quién gana la
segunda vuelta, cuando el verdadero problema es que llegamos a ella odiándonos.
Un bosque que elige entre dos miedos termina siempre viviendo en una
pesadilla."
Desde entonces, se
dice que en el Perú los animales todavía están aprendiendo que la democracia
no es ganar una guerra, sino encontrar un camino donde quepan todos,
incluso los que no votaron por el ganador.
Creado con 3 Flash
10 de mayo de 2026 a las 7:32 a.m.
